Es una delicia de planta, pero también de las más delicadas. La azalea la compramos por la vistosidad de sus flores, sin tener en cuenta que requiere algunos cuidados. ¿Cómo se riega una azalea, qué enfermedades suele sufrir y cómo se consigue que viva durante muchos años?

Cuidados de la azalea
La azalea requiere cuidados y controlar sus enfermedades

La azalea nos entra por los ojos. No hay más que ver sus coloridas flores fucsia y enamorarnos de esta planta originaria de China. De la familia de los rododendros, se cultiva como planta de interior, requiere riegos cuidadosos y no soporta el agua con cal. Quizá por eso sobrevive tan poco y es uno de los mayores retos de los amantes de las plantas. ¿Cuáles son los cuidados y enfermedades de la azalea?

La azalea es una planta de crecimiento lento, por eso suele ser cara. Tenga que cuenta que los ejemplares que compramos tienen al menos dos años y se hará a la idea de lo lenta que crecerá en su casa. Suele florecer de abril a mayo, pero en invernaderos se fuerza su floración, para que tenga colorido también en invierno. Le gustan las temperaturas frescas (13 grados) y si hace calor necesita riego cada dos días. Además, es necesario un trasplante anual en exterior.

¿Cómo se riega una azalea?

Si hace calor, es necesario regar la azalea cada dos días con agua no alcalina. Se puede filtrar previamente o recoger agua de lluvia. Lo más adecuado, como en la mayoría de plantas de interior, es el riego por inmersión. Además, necesita una atmósfera húmeda, por lo que es conveniente pulverizar una vez al día con agua no alcalina. En la pulverización, se puede utilizar agua destilada (para que no deje manchas de cal en las hojas).

¿Cómo se trasplanta una azalea?

La azalea no puede cultivarse en jardín porque es muy sensible a las heladas. Pero no puede sobrevivir tampoco todo el año dentro de casa. Esa es una de las claves de la azalea: debe situarse, durante el verano, en un sitio sombrío, pero siempre en el exterior. El trasplante anual al exterior se hace a principios de junio y lo ideal es meter la maceta en la tierra (o bien dentro de un macetón grande o jardinera si tenemos un balcón o terraza).

Se hace un agujero lo bastante grande para que quepa la planta con su maceta. No se debe sacar la azalea de la maceta, el trasplante va con maceta incluida. Se debe regar cada día y pulverizar por encima cuando haga calor. A principios de septiembre, se desentierra maceta y azalea y si vemos que las raíces sobresalen por debajo, aprovechamos para hacer un cambio de maceta. Tra cortar las ramas y hojas muertas, se debe dejar en una habitación fresca para que empiece de nuevo su floración.

¿Qué hacer si vemos hojas secas o manchas amarillas?

Entre los cuidados y enfermedades de la azalea debe tenerse en cuenta que la planta requiere vigilancia. Si vemos hojas secas, significa que la planta sufre exceso de calor y sequedad. Conviene regar con regularidad y pulverizar con agua. En el caso de las hojas amarillas, lo más seguro es que sufra una plaga de araña roja. Si hay telarañas pequeñas debajo de las hojas, es la araña con seguridad. Significa que la planta necesita más humedad y para librarse de la araña se debe comprar un insecticida ecológico.

 

El Buen Jardinero

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David Navarro. Periodista y, desde hace 13 años, divulgador de jardinería, floristería y botánica.
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