Cuidados de la prímula
Consejos de jardinería

Prímula: una flor de invierno relacionada con las hadas

El jardinero sabe que siempre tiene flores de invierno con la prímula. Es una de las plantas más agradecidas en los meses más fríos, por su profusa floración y resistencia al frío. Y la botánica oculta veía una conexión entre estas flores y las hadas: se dice que esta planta abría la ventana a un mundo mágico

La prímula florece también en invierno
Los cultivares domésticos de prímula la han convertido en una buena variedad para el iinvierno

Tener flores de invierno con la prímula (‘Primula sp.’) es sencillo, y conviene tener esta planta en un jardín, terraza o balcón en los meses más fríos. La prímula es una flor de invierno que regala colorido en los meses más fríos y con mucho viento siempre sorprende, al igual que su asombrosa variedad de colores: amarillos, azules, rojos… Se trata de un arbusto perenne que suele florecer de manera silvestre en la primavera, pero cuyas variedades para jardinería la han convertido en un recurso habitual para aportar colorido durante el invierno, incluso en balcones y rincones con poca luz.

Es habitual confundir la prímula con la violeta africana. Ambas tienen un follaje similar, de tacto aterciopelado, y un ramillete de flores que nace en el corazón de la planta. Pero existen muchas diferencias y la principal es su ubicación. La violeta africana, como su nombre indica, viene de África y necesita temperaturas suaves, por lo que es una planta de interior. La prímula, que abunda de manera silvestre, soporta las temperaturas frías. Para no confundirse, conviene mirar el nombre científico de la planta cuando acudimos a un vivero. La violeta africana es una ‘Saintpaulia ionantha’, frente a la ‘Primula sp’.

Cuidados de la prímula

No es necesario dedicar mucha atención a la prímula como flor de invierno. Lo habitual es que le afecten los áfidos (insectos chupadores de savia que dejan manchas amarillas en las hojas) o las babosas, y en invierno estas dos plagas suelen estar bastante limitadas. Tampoco es muy susceptible al ataque de los hongos, aunque en inviernos un poco más cálidos de lo normal sí que puede desarrollar, como la caléndula, oídio. Para su tratamiento, puede consultar nuestra guía de hongos y fungicidas.

El riego ha de ser moderado, ya que la ausencia de calor hace que el agua se evapore con menos velocidad, por lo que un riego a la semana o cada cinco días puede ser suficiente. Tolera compartir espacio con otras plantas, como los pensamientos, y queda especialmente bien en parterres bajos, ya que su mayor belleza se aprecia cuando se la ve desde arriba

La magia de la prímula: capacidad para ver lo invisible

Dicen que la prímula es una ventana para el mundo invisible y que quien toma una poción elaborada con sus puede ver las hadas. Se trata de una tradición británica, donde se popularizaron estos bebedizos para encontrar tesoros que habrían escondido esos seres mágicos. Las flores de prímula se elaboran en infusión una vez secas e incluso pueden hoy en día encontrarse en herboristerías, ya que su infusión ayuda en los tratamientos con tra la tos.

Se cree que se confiaba en las propiedades mágicas de la prímula y se mostraba por esta flor un gran cariño debido a que es una de las primeras plantas en florecer tras los meses más fríos. Tras largas semanas de bajas temperaturas, oscuridad y ausencia de cosecha, la prímula anunciaba la llegada del buen tiempo y del estómago lleno. Por eso, se cree que maltratar a una prímula y no cuidarla con esmero es una grave afrenta al mundo de los espíritus.