La margarita amarilla euryops necesita cuidados y poda cada año
Consejos de jardinería

Cuidados y poda de la margarita amarilla euryops

La margarita amarilla euryops (Euryops pectinatus) florece en otoño e invierno, hasta la primavera. Pero hay que saber cuándo y cómo podarla para evitar que se quede pelada o leñosa y protegerla del pulgón y del oídio

Cómo podar la margarita amarilla euryops
La margarita amarilla euryops soporta la sequía y las heladas y florece desde el otoño y hasta la primavera

En otoño llega el momento de la margarita amarilla euryops, también conocida como margaritero gris. Tras el parón del verano, regala un sinfín de bellas flores amarillas durante los meses más fríos y hasta el final del a primavera. Es una planta muy recomendable en cualquier jardín, balcón o terraza, porque aguanta heladas fuertes (hasta -8 grados), resiste el viento y no sufre de plagas. Pero conviene saber cuáles son los cuidados y la poda de la margarita amarilla euryops para que el ejemplar esté sano y lleno de flores.

En concreto, es importante saber cómo podar el arbusto. Como sucede con la mayoría de arbustos perennes o vivaces, las ramas tienden a hacerse leñosas, por lo que los ejemplares quedan pelados por su parte de abajo y solo brotan las hojas y las flores en su parte superior, con un aspecto feo y desangelado.

¿Cómo podar la margarita amarilla euryops?

Margarita amarilla euryops leñosa
Si no se poda al principio de cada verano, la margarita amarilla euryops queda leñosa y pelada en su parte inferior

Lo más importante que debe tenerse en cuenta para la poda es que debe hacerse cuando la planta inicia su periodo de letargo. A diferencia de otros arbustos y plantas perennes, la margarita amarilla euryops descansa en verano y es entonces cuando se puede podar su parte superior. Lo mejor es hacerlo al final de la primavera, más o menos en la primera semana de junio. No hay que tenerle miedo a la poda: la margarita amarilla euryops tiene una enorme fuerza y rebrotará desde ese punto con ramas nuevas que darán lugar a flores abundantes. Lo mejor es podar todo el ejemplar dejando cada rama con un poco de parte verde.

Los arbustos de euryops sin podar llegan a alcanzar una altura de un metro y medio, por lo que conviene mantenerlos a raya. No es necesario seguir podando el resto del año si se ha realizado bien el corte durante el verano. Lo bonito de esta margarita es su aspecto silvestre, aunque hay jardineros que gustan de darle un aspecto redondeado. Para ello, se puede dejar esa forma de bola al ejemplar cuando se realiza la poda en verano.

Pasos para multiplicar la margarita euryops por esquejes

Plantas como este tipo de margaritas son muy sencillas de multiplicar a través de esquejes. Se pueden aprovechar los restos de la poda, tan solo hay que saber cómo hacerlo. Las ramas han de ser de unos 20 centímetros, aunque también pueden ser más pequeñas. Se retira parte de las hojas verdes del tercio inferior, para que la rama no tenga que dedicar muchos esfuerzos en mantener tantas hojas.

Después, se pela con cuidado, a ser posible con una navaja afilada, de uno a dos centímetros de la parte inferior de la rama. Se retira la corteza y se deja el interior verde de la planta. Se humedece en agua y se reboza en hormonas de enraizamiento. Estas hormonas son muy baratas, se venden en viveros y centros especializados de jardinería y duran muchos años, ya que no hay que aplicar una gran cantidad de polvo.

Después, se introduce la rama en una maceta y se riega en abundancia. Lo mejor es colocar esa maceta en un lugar a semisombra e ir regando durante el verano periódicamente, sin dejar que el sustrato se quede seco. En ese momento, el esqueje necesita de humedad para desarrollar las raíces. En cuestión de semanas, el ejemplar habrá enraizado y ya podrá ser plantado, llegado el otoño, en el jardín.

Plagas y enfermedades de la margarita amarilla

Las margaritas amarillas euryops son duras y resistentes y no suelen dar problemas de plagas, pero eso no significa que sean inmunes. Puede ocurrir que sean presas del ataque del pulgón. Se podrá ver fácilmente porque habrá manchas pegajosas en las hojas y se distinguirán insectos chupadores en algunas de sus ramas. Lo mejor es fumigar con agua y jabón (el de lavar los platos suele ser bastante eficaz) pero para asegurarse lo mejor es cobrar un remedio ecológico: insecticidas específicos que no dañan a la fauna.

El oídio es un tipo de hongo que también puede afectar a la margarita amarilla euryops. Sabremos que la planta necesita cuidados cuando veamos una capa gris polvorienta sobre sus ramas. En ese caso, basta con fumigar con un fungicida, los hay también ecológicos que no dejan restos dañinos ni afectan a insectos beneficiosos y polinizadores.